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Elementos conceptuales del visual merchandisng

Es importante en el visual merchandising crear en los clientes una sensación de adquirir el producto y de querer regresar al negocio y seguir consumiendo, lo cual se logra a través de la imagen y ambiente que ofrezca el establecimiento que además de incluir elementos físicos como mobiliario o maniquís, se deben considerar aspectos más conceptuales como limpieza, aroma, temperatura, color e iluminación causen emociones y sensaciones de comodidad, frescura o calidez.

Limpieza: Definitivamente ninguna persona se sentiría cómoda en un lugar sucio, ya que una imagen descuidada y poco profesional puede provocar pérdida de clientes, en cambio si se compra en un lugar limpio y pulcro con los estándares de limpieza, se creará una sensación de bienestar en el cliente, además un entorno sucio fomenta la aparición de enfermedades  dada la acumulación de bacterias.

Aroma: Gracias al predominio de la innovación y la creatividad, los profesionales del visual merchandising se han dado a la tarea de transformar los ambientes más insulsos en lugares muy atractivos para lograr que los clientes compren en un ambiente cómodo y en ello interviene un factor como el aroma que ayuda a que los compradores se sientan cautivados por lo que se respira.

Temperatura: El establecimiento debe ser un lugar en el que el cliente se encuentre cómodo, en este caso a través de la temperatura, la cual permitirá relajación, según el ambiente en el exterior, la temperatura se regulará en el interior, ya sea cálido o frío. La creación de un ambiente confortable ayuda a optimizar los procesos de ventas, además de reforzar la decoración corporativa.

Color: A través del color se pueden generar diferentes reacciones entre los clientes y tal es el impacto que se puede generar, que los mensajes llegan de manera clara e instantánea en el comprador, claro está con la correcta utilización de los colores; también se puede crear un ambiente confortable o cálido, para ello, es importante sujetarse a ciertas reglas, por ejemplo reducir el exceso de tonalidades escandalosas o muy armónicas como verde esmeralda, ya que este último puede causar aburrimiento. Si se conocen las implicaciones correctas que tiene cada color se captará de mejor manera la atención de las personas, por ejemplo el verde se asocia con la naturaleza y por lo  tanto a productos saludables y ecológicos como cajas de cartón, el negro habla de sofisticación y elegancia, ideal para productos exclusivos como los de oro y plata; por su parte el color azul evoca tranquilidad, descanso y confianza, el violeta  transmite fantasía y feminidad, el rosa por lo regular es asociado a la mujer en un tono joven alegre. En general, todos los colores vivos denotan juventud y dinamismo mientras que los colores tierra y ocre son más conservadores.

Iluminación: Es la parte esencia en cualquier entorno comercial: para un punto focal, para el interior del establecimiento o para destacar un producto sobre los demás, también para destacar un producto sobre los demás, para decorar un exhibidor de cartón  o escaparates. Entre algunas estrategias para una correcta iluminación destaca el enfoque de los puntos de luz hacia la mitad superior de las paredes (nivel de los ojos) o iluminar directamente las áreas que queremos destacar paredes vacías o hacia el suelo.

En conclusión, así como los productos cambian constantemente y por ende el ambiente en el que se exhiben debe estar en continua modificación según el objetivo del establecimiento, aunque se debe tener en cuenta que además de crear ambientes confortables, es necesario recurrir a todos los recursos del diseño visual para lograr que el producto y el ambiente sean lo más atractivos posibles.